A veces soltar una bomba de humo es necesario. La operativa es facil: tiras al suelo el material y una masa de humo gigante se esparce al contacto con el suelo. Es en ese momento de confusion en el que todo el mundo se encuentra aturdido por el humo y la explosión cuando zas! un movimiento rapido y desapareces sin dejar rastro. Al cabo de un tiempo la masa de niebla ambiental se diluye y todo el mundo se pregunta donde te has metido. Y si alguna vez llegaste a estar allí.
Muy recomdable para: fiestas incomodas en las q no ves el momento de desaparecer y no te apetece repartir 200 besos, reuniones laborales, situaciones incómodas, personas non gratas u/o peligrosas y pilladas extrañas haciendo el mal...:D
LA BOMBA DE HUMO
UNA MAÑANA DE GLORIA
Hoy me he cubierto de gloria. Ni Norma Duval bajando por las escalinatas de follie Vergé cubierta con una boa de plumas. Así de espectacular ha sido mi entrada triunfal en el curro. Pero no es toda culpa mía, no... (que en parte si lo es) es de los medios de transporte. Ayy!! quien fuera millonaria para poder desplazarme siempre en taxi! ("pero si los coges ya!!" me dirían más de uno/a que yo me conozco)... siiii!! Pero me refiero a cogerlos siempre, hasta para ir a por el pan.
Pero no era de los taxis de lo que os quería hablar, si no de mis numerosas desgracias mañaneras... Hoy tras varios incidentes domésticos al estilo de (tirarme agua hirviendo en la mano, pisar mis gafas al saltar por el dolor, perder el bus, etc...) he logrado llegar a Atocha, donde cojo el tren para ir a mi curro...
Pues como buena asidua a Renfe, he mirado antes los cartelitos... donde ponía que el tren llegaría en un minuto! "oleee!!"- he pensado! "por fin llegaré bien al trabajo!"...
Mientras esperaba el presunto/supuesto minuto, me he entretenido mandando mensajitos mañaneros. Al rato, ya estaba el train pitando, puertas abiertas, y ale! alegremente sentada en un esplendoroso sitio junto a una ventana... (alegría, alegría!! :D)...
Mientras leía las noticias, y marujeaba por el iphone... han ido pasando los minutos, hasta que llevada por una inspiración divina, se me ha ocurrido mirar los edificios que veo todas las mañanas. Cuál ha sido mi sorpresa cuando al levantar la vista, todo a mi alrededor era campo!!!!!! Yo así como "¿Ein? estas vacas, estos caballos y ovejas y este campo a través, no me suenan!!!" "¿Acaso es una máquina del tiempo que me lleva a un lugar mejor donde mi misión a seguir será poblarlo y colonizarlo?... pues no! estaba en Aravaca!! Donde cristo perdió su sandalia!! A muchos kilómetros de mi trabajo y hogar!! Alaaaaaaaaaarm!!
Ipso facto me he bajado. El resto de maniobras han sido rápidas: parada a taxi en marcha introduciendome en él de cabeza, instrucciones a taxista concretas: ¡Lugar de trabajo, vía más rápida, right now!. Llamada de "ehhh, creo que voy a llegar un poquito maas tarde"... y preparar la tarjetita de crédito con 50 eurazos!! :(((
Así que nada, aquí me hayo escribiendo sobre Grecia y sus males económicos... pensando que al fin y al cabo, mi mañana no ha sido tan mala, todo depende de con qué lo compares, y desde luego si lo comparo con el país heleno, allí lo han pasado hoy mucho peor...
MOMENTOS: UN CIGARRILLO EN LA NOCHE
Madrid, 1 am, una noche fría de primavera.
Miro a lo lejos, a través de la noche oscura y cerrada. La luz de una colilla encendida da un pequeño toque de color a la profunda oscuridad. Una luz que poco a poco, calada a calada se va consumiendo. Lenta pero inexorablemente.
Conocedora de que su final está cerca, aspiro el cigarrillo con suavidad. Y
suspiro mientras el humo dibuja alguna formas extrañas, algo rocambolescas que se van poco a poco difuminando en el vacío. Pronto, ya no quedará nada. Solo una colilla apagada, y algún resto de humo esparciéndose en la nada.
Nunca me han gustado las noches. Y menos aún noches como ésta, en la que hace frío y las nubes no dejan entrever que detrás de esa manta negra brillan millones de estrellas. Es como si la nocturnidad multiplicara por mil su aspecto.
Desde pequeña le tengo miedo a la noche. Es como si la oscuridad abriera la caja de mis propios fantasmas, sin yo poder hacer nada para poder evitarlo.
Recuerdo que ya entonces, aunque fuera pleno verano, me dormía tapada hasta arriba. Es absurdo, pero era como si las sábanas tuvieran el poder de no dejar entrar todo aquella locura en mi cama :). Incluso había veces, cuando ni siquiera lograban calmarme, que esperaba a que mi hermana estuviera dormida para meterme en su cama. Era como si la noche me volviera vulnerable, como si la propia oscuridad que hoy consumía aquel cigarrillo, me dejara, al igual que él, tal y como soy realmente sin un caparazón que me proteja.
Y hoy muchos años después, sigo teniendo esas mismas sensaciones. Y creo que las seguiré teniendo siempre. Aunque si hay algo que me ha enseñado la experiencia, es que por más oscuridad que haya habido, al final siempre, siempre amanece.
Siempre he pensado que el día es para el presente. Para el ya, el ahora y esa despreocupación que desde niña nunca me abandona. La noche es para la realidad, la nostalgia de los recuerdos y el temor por lo que vendrá.
Hay una vieja frase que siempre me aplico. "Quédate en el presente. El presente es más accesible que los recuerdos del pasado y que las fantasías del futuro". Y qué gran verdad es. El presente es lo único que es real y controlable, lo demás es un puro sueño y utopía. El ahora es una realidad tan moldeable como aquellos libros que leíamos de pequeños ("Elige tu propia aventura"), en los que en el mismo momento el lector escogía el camino a seguir, una elección de la que dependía el éxito o la derrota de la historia. Deciros que en la mayoría de las ocasiones me equivocaba de elección, pero volvía a trás sin que nadie se diera cuenta, para poder elegir el camino correcto :D.
Pero las cosas no siempre son así. A veces me duele ver como las personas le prestamos tan poca atención al presente, a lo que realmente importa. La mayor parte de la gente fantasea con lo que le deparará el futuro, o se lamenta por lo que perdieron en el pasado. Mientras, dejan escapar en cada suspiro, la oportunidad de moldear su propia historia, de elegir el camino correcto, de decir lo que quieren hacer y decir lo que quieren decir.
Lo que no se dice no se sabe. Siempre lo he pensado, y a veces dejamos para otro momento todas estas cosas... ¿pero y si no hubiera otro momento? ¿Y si ya fuera demasiado tarde y no tuviésemos otra oportunidad para decir y hacer todo aquello que soñamos y deseamos?. En la mayoría de los casos los trenes vuelven, cierto, una y mil veces, pero hay otras en las que ya nunca lo hacen.
Personalmente me cuesta hacer planes a muy largo plazo. Tal vez porque he visto lo que es que te cambie la vida en un solo momento. Por eso creo que siempre estoy haciendo mil cosas, intentando exprimir cada segundo, cada minuto como si fueran los últimos... Como aquel cigarrillo que poco a poco se va consumiendo en la noche.
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Hace mil años luz que no me pasaba por este blog, de hecho la última entrada fue en septiembre!! anda que no han pasado cosas desde entonces :D... ando últimamente muy ocupadilla, con muchas historietas entre manos... pero de vez en cuando os sigo, y veo que todos estáis bien, cosa que me encanta saber :DDD
a ver si me prodigo más por estos lares y empiezo a contaros más historias, que últimamente mis musos (los míos son siempre musos :D) están algo despistados...
Un besazoooooooooooooooo!!
MASOQUISTAS
Ser o no ser masoquista... esa es la cuestión. Siempre he creído que el masoquismo subyace entre nosotros. De alguna u otra manera se esconde bajo algunas de nuestras aptitudes ante la vida. Todos tenemos algo de ello... y es que el dolor, a veces, está intimamente relacionado con el placer, o al menos eso dicen los expertos.
Si no se sufre algo, no se valora. Esto mismo pensaba esta tarde mientras veía un documental en la tele... en él unas mujeres de un clan tribal africano danzaban como llevadas por algún tipo de trance extasiado. Gritaban, giraban en círculos, se retorcían bruscamente... mientras golpeaban su espalda con ramas secas y clavos. La sangre brotaba a borbotones, pero ellas continuaban danzando, sin parar... en una explosión de dolor y deleite algo inhumano.
Al parecer la danza era religiosa. Era un baile de despedida hacia un miembro de la tribu. Bailaban alrededor de él para captar su atención, en una forma primitiva de comunicarle "mira como me duele que te vayas".
El dolor físico no les paraba. Seguían danzando, porque según explicaba el reportaje, cuánto más dolor se producían, más mostraban el amor o veneración hacia aquella persona.
Bailaban y bailaban... Mientras el "homenajeado" simulaba ignorarlas. Una actitud que en vez de generar desasosiego o pasotismo, producía el incompresible efecto de golpear aún con más fuerza las heridas de sus espaldas. Unas heridas, que parecían no producirles daño.
A veces creo que las personas somos un poco como las mujeres de aquella tribu africana. Lo que no duele, no se siente. Lo que no cuesta no se tiene en cuenta. La emoción muchas veces radica en conseguir aquello que nos costó tanto esfuerzo. El término medio, lo supuestamente virtuoso, a veces no llama nuestra atención. Si algo no da ni frío ni calor, simplemente lo ignoramos.
Yo no me considero masoquista, de hecho el pensar en la posibilidad de sentir algo de dolor físico, me aterra. Soy super débil frente al dolor, pero si es cierto, que alguna vez he tenido actitudes "masoquistas" ante determinadas situaciones. Y creo que todos, sin distinción las hemos experimentado de alguna manera.
Por poner algunos ejemplos, quién no se ha enamorado de alguien que no le correspondía, o que ya no le quería, y esperaba estoicamente a que esa persona volviera. O quién no ha soportado un trabajo que no le llenaba, o le hacía sentir mal, y aun así ha seguido día tras día luchando. Quien no lo haya hecho, que tire la primera piedra :D.
En fin, dolor y amor. Sufrimiento y recompensa. A veces las personas somos algo contradictorias. Danzamos y danzamos alrededor de nuestros sueños, sumidos en un trance doloroso, sin saber, sin pensar, sin sentir... que ese baile, en realidad, nos está dañando. Aún así, como esas mujeres de la tribu, continuamos danzado, sumidos en un éxtasis sin freno... sin saber la dirección, ni el destino de nuestros actos, esperando que llegue el día en que se hagan realidad nuestros sueños.
EN CONSTRUCCIÓN...
PERDONAR LAS MOLESTIAS (POLVO, DESESCOMBROS, RUIDO, OBREROS...), PERO ESTAMOS ALICATANDO EL SUELO, Y DANDO UNA PEQUEÑA MANO DE PINTURA (STOP), QUE HACÍA MUCHA FALTA, JEJE (STOP), EN BREVE PASARÉ POR AQUÍ... CUANDO LAS OBRAS TERMINEN (STOP), [YA SABÉIS QUE LOS OBREROS SIEMPRE DICEN UNA FECHA, PERO LUEGO SE ALARGAN MÁS DE LA CUENTA]...(STOP),
A VECES ES BUENO QUE HAYA PARÉNTESIS. LOS ESPACIOS EN BLANCO, TODOS, SON SÓLO MOMENTOS DONDE SE ACUMULAN HISTORIAS, A LA ESPERA DE SER ALGÚN DÍA CONTADAS...
EN BREVE...
NOS VEMOS Y CONTAMOS!!
SE OS HA ECHADO DE MENOS!!
UN BESO!! (STOP, STOP) :D
BATIENDO LAS ALAS HACIA LISBOA
Al final he logrado volar, aunque ha sido por poco tiempo. Ha sido un vuelo de esos breves, de tres días, pero que recordaré siempre...
El jueves por la noche cogí un avión rumbo a Lisboa, la ciudad de las siete colinas. Me fui con mi hermana, en plan aventura, con todos las posibilidades en contra: Un hotel situado en la cima de una colina, al que solo se podía acceder con un funicular que esa semana se había roto, y el aviso de grandes tormentas. Aún así nos fuimos, creo que las dos necesitábamos salir de la ciudad y volar lejos.
Dicen que cuando algo empieza mal, termina peor, sin embargo, el viaje fue perfecto. Traigo agujetas de andar todo lo andable... creo que en mi vida subiré tantas escaleras... pero también agujetas de todo lo que me he reido con mi hermana. Con esas risas que son de verdad y hacen que tengas que parar por el dolor de tripa.
El viernes visitamos la ciudad entera... una pasada!! me encantó, y dejamos el sábado para las cosas más aventureras: subir la montaña de Sintra hasta alcanzar el Palacio do Pena, y bajar hasta la costa de Cascais y tomar el sol en las playas del atlántico (peasso momentazo!! después de un día entero andando, dejarte caer en las calas bajo la luz del sol.:D)
Pero os cuento mis apreciaciones personales:
1) La ciudad: Me pareció preciosa pero super decadente!!, algo anclada en los años 70 (parecía como si hubiéramos viajado en el tiempo, a lo que debía ser España en la época de la transición (ahora es cuando lo leerá un portugueis y me pondrá verde como aquella vez que hablé de Bosnia, pero es lo que me pareció, jaja)...
Las casas superbonitas todas de colorines y azulejitos, eso sí, había que tener cuidado, parecía que se te iba a caer una ristra de azulejos en la cabeza de los desconchamientos que tenían!!:D... Cada casa tenía sus tenderetes de ropa de colores... sí, sé lo que estais pensando, que vaya cutrerío!!pero atiende ahí, que le daba encanto!!
Lo mejor los tranvías (preciosoooos) y los miradores (flipé con las vistas)... Lo peor (las escaleras...Dioooos!! creo que nunca he andado tanto!!) . Para acceder a mi hotel, había que subir casi a rappel... de hecho teníamos que hacer varias paradas y demás abituallamientos con "Ginginha" el licor de cerezas de allí, hip, hip!! :DD).
2) Las tiendas y comidas made in lisboa: Flipamos con las tiendas, eran superantiguas y lo vendían todo (en plan vendemos botones, ponys de juguete, un zapato usado y platanos O_O), y los maniquiés que eran de coña!! ahí con pelucones rizados de la época de Paco Martínez Soria (me quedé conn ganas de comprarme uno de esos pelucones, jiji) y trajes similares (muy noventeros y ochenteros)... hice unas cuantas fotos a las tiendas!!.
3) El zampamiento y sus víveres: La comida buenisima, los bollos increibles, y todo bueniismo y superbarato!!en plan ponerte hasta arriba por cinco euros!! (daban ganas de comérselo todo!!! mal asunto ahora que me hallo en plena operacion bikini (por supuesto merecía la pena saltarse la dieta, me la salté como una campeona!ole por mí!!:DD)
4) Las gentes y el mundo nocturno: Los portugueses Supermajos! me cayeron genial!! enseguida te ayudaban si te perdías (cosa que nos pasó mucho, jeje)... gente supertranquila, se toman la vida con una calma que aqui no existe!. Además, doy fe!! algunas portuguesas tienen bigote!! pero no les queda mal del todo, jaja!!:D. Tb aproveché para salir de fiesta con mi hermana, la forma de salir de allí muy sanota tb, en plan cenar, vida por la calle...etc... Nos acoplamos a un grupo portugueis, y acabamos bailando la conga con ellos... y ligamos sí!! sobre todo mi hermana! Un portugués se bajó del coche y nos regaló un ramo de rosas!!
6) Sintra: Lo que más me gustó (flipante el "castillo do pena", era como de cuento, parecía que iba a saludarnos la Bella Durmiente y la Cenicienta!!), y lo que menos la montaña de acceso... ahí vivimos un momento "Supervivientes"... subiéndola nos perdimos entre la maleza (teníamos dos caminos por coger, y echándolo a suertes, escogimos el malo, el de los pardos, y el que no llevaba a ninguna parte... (cómo pedí a los hados puño en alto, que apareciera un camino de baldosas amarillas magnánimas como el de Dorothi en Oz!!). Pero no apareció... en su lugar caminos que se subdividían en más caminos.
Mientras andábamos kilómetros en círculo (en plan "Ehhhh!! creo que ese arbol lo hemos visto ya tres veces!!) comenzó a llover a saco, y nosotras en plan veraniego, sin ser humano, ente o criatura que nos sacara de la maldita selva... (ya me veía cazando alcones y cocinándolos con una fogata hecha con dos piedras).
Al cabo de dos horas logramos salir de allí... pero hubo un momento agobio de "Diooos!! en mi curro darán la noticia de nuestar desaparición!"...:DDD
7) Cascais: El lujo ricachonesco idoneo para un par de naúfragas!! nada más poner el pie allí, nos lanzamos a la primera cala que vimos: zapatos fuera, bolsos fuera, y oleeeeeee!! a tomar el sol!!!. Por primera vez vi las aguas del atlántico!!!. Tras ello, decidimos quitarnos el agobio "survivor" y nos metimos en un hotel de 5*****, a primera plana del mar a tomar un piscolabis... piscolabis que salio baratuno... 5 euros dos cokes, y sendas bandejas de patatas, aperitivos, etc...
Y nada, el domingo volvimos a la gran urbe... con los lagrimones colgando, eso sí... un poco más alegres, un poco más libres, un poco más sabias, y con una idea en la mente... ¡¡¡Volveremos!!!
PD: En cuanto llegue al dulce hogar os cuelgo fotillos que ayer descargué y así veis un poco de las cosas que os cuento,
Un besazoooooooooooooooooooo!! y gracias por los ánimos!!Sois geniales!!
VOLAR LEJOS
Necesito un cambio, y lo necesito ya. Quizá sea que hoy es lunes y arrastro una mezcla entre cansancio de un finde demasiado intenso fiesteril, o que creo que no me ilusionan las mismas cosas de antes. Que mis deseos, mis pasiones, están cambiando...
Demasiada rutina o demasiada ausencia de ella, quién sabe, no se... a veces me despierto por las noches pensando que estoy lejos, en alguna lugar extraño. Un lugar donde soy feliz, donde reside mi propio destino.
Me gustaría perderme allí por un tiempo, y hacer algo loco y extraño. De esas locuras algo idealistas y absurdas, alejadas de la norma social, del "deber ser" que ya nadie hace. Dejar mi vida, mi mundo y explorar lugares nuevos. Llenarme de aire limpio y fresco y volver a empezar. A veces siento que el aire de Madrid, me inunda y me quema... como si su temperatura fuera de mil grados.
Poco me motiva aquí, y yo no soy así. Soy toda energía, siempre en movimiento, alegre, riendo...
Supongo que será cansancio acumulado, pero desde hace algun tiempo una idea ronda por mi cabeza. Hace poco leí un libro sobre un chico periodista que había dejado todo (sorprendentemente era periodista económico como yo) y se había ido lejos a la aventura, a India. Contaba su historia en un libro que me había recomendado una buena amiga bloggera. El libro me removió, me llegó dentro... me sentí tan identificada... su rutina, sus pensamientos, su día a día, su sensacion de que todo está cada vez más deshumanizado y que ya el mundo no tiene sensaciones ni sentimientos. Esa misma idea la tengo yo.
Creo que ya nada le importa a casi nadie. Solo el trabajo, el dinero, la crisis, la maldita crisis. El pulso del ser con el deber ser. ¿y lo que importa de verdad? ¿Dónde quedó, dónde está? ¿Alguien le importaría ir a buscarlo para llenar al mundo, a la vida de ello?.
Tal vez llegue ese día en que tenga el valor de irme lejos, de cumplir un destino que siempre creí que llevaba escrito de alguna manera. No sé el porqué pero así lo siento. De volar, volar alto y lejos... más allá de los cielos, de la tierra, y perderme en algún sitio limpio, puro y nuevo... sin pesar en subidas, ascensos, prisas, sueldos, contratos, puestos, dinero...
Algun día...
Un besazooo! y buenas nohes!!





